Mi CV dejó de ser una lista de tecnologías, y contrataron más rápido
Durante años, mi CV de desarrollador describía cada trabajo con una variación de la misma frase: "Desarrollé aplicaciones web utilizando React, Node.js y PostgreSQL". Es información correcta y completamente inútil. Esa misma frase la puede escribir cualquiera con dos años de experiencia, haya hecho un trabajo brillante o mediocre.
Por qué esa frase no dice nada
El problema no es la gramática, es lo que falta. No dice qué problema resolvió, ni qué decisión tomé yo específicamente, ni qué pasó como resultado. Un reclutador leyendo esa línea no puede diferenciarme de otros cien CVs que dicen exactamente lo mismo con las mismas tres tecnologías.
Las tecnologías son intercambiables. Lo que no es intercambiable es el criterio que usé para elegirlas y el problema que resolví con ellas.
El cambio concreto
Antes escribía "Desarrollé una plataforma SaaS con Next.js y Supabase". Ahora escribo algo más cerca de esto: "Construí GymSmartAccess desde cero, una plataforma que resuelve cobros y control de acceso para gimnasios independientes en Argentina. Hice la arquitectura, el diseño de interfaz y el despliegue en producción. Está en el mercado con clientes que pagan, iterando sobre feedback real".
La diferencia no es la extensión. Es que la segunda versión contesta tres preguntas que la primera ni se plantea: qué problema resolví, qué decidí yo específicamente, y qué evidencia hay de que funcionó.
Las tres preguntas que aplico a cada línea del CV de desarrollador
¿Qué decisión tomé, no qué tecnología usé? "Elegí Mercado Pago para cobros recurrentes en vez de Stripe, porque el mercado objetivo paga en pesos argentinos" dice más sobre mi criterio que "integré Mercado Pago".
¿Qué evidencia hay del resultado? No cualquier resultado sirve. Un número específico, un estado verificable ("está en producción con clientes reales"), algo que no sea solo mi palabra.
¿Esto me diferencia o podría escribirlo cualquiera? Si la frase serviría igual para describir el trabajo de otra persona en otro proyecto, la reescribo hasta que sea específica de lo que yo hice.
Un ejemplo del antes y el después, lado a lado
Antes: "Desarrollé aplicaciones web utilizando tecnologías de pila completa, incluidos servicios backend con Ruby on Rails y marcos frontend como React.js, trabajando en estrecha colaboración con equipos multifuncionales."
Después: "Construí soluciones de punta a punta donde el código y el diseño se piensan juntos desde el principio. Decidí el stack por proyecto, armé los pipelines de CI/CD e integré la experiencia de usuario desde el prototipado, no como una capa que se agrega al final."
La primera versión es una lista de sustantivos. La segunda cuenta cómo pienso el trabajo. Eso es exactamente lo que un reclutador —o un cliente evaluando contratarme— no puede ver mirando solo el nombre de las tecnologías. Es también lo que los sistemas de seguimiento de candidatos no filtran por palabra clave, y donde una persona real sí se detiene a leer.
Por qué esto importa más para un perfil como el mío
Tener un perfil que combina desarrollo y diseño UX/UI es fácil de reducir a dos disciplinas separadas: "sé programar" más "sé diseñar". Esa reducción pierde exactamente lo que hace valioso al combo. Lo valioso es cómo una disciplina informa a la otra en las decisiones reales: elegir un stack pensando en restricciones de negocio, o diseñar una interfaz sabiendo de antemano cómo se va a implementar.
Contar eso requiere frases más largas que una lista de tecnologías. Pero es la única forma de que la combinación se note, en vez de leerse como dos habilidades genéricas puestas una al lado de la otra. Lo mismo aplica al portafolio de proyectos.
El resultado, sin exagerarlo
No tengo forma de medir con precisión cuánto cambió esto en respuestas de reclutadores: no es un experimento controlado. Lo que sí puedo decir es que las conversaciones que siguieron empezaron distinto. La gente preguntaba sobre las decisiones específicas que mencionaba. Ya no pedían que "contara más sobre mi experiencia con React", que es la pregunta que generaba la versión vieja.
Seguí leyendo
- Cómo diseño una interfaz desde cero: mi proceso completo de UX/UILas cinco etapas que recorro antes de dar por terminada una interfaz, con los números reales del rediseño que hice para el retailer de tecnología más grande de Argentina.
- De Figma a producción: mi flujo para que nada se pierda en la traducciónDiseñar y programar el mismo producto cambia el orden de las decisiones. Cómo organizo el paso de un archivo de Figma a componentes de verdad, sin la fricción de que dos personas se turnen el archivo.